Conecta con las emociones del duelo: Focusing

Hace ya unos meses tuve mi primer acercamiento al focusing a través de mi amiga, la coach Hana Kanjaa: Asistimos a un taller con Beti Costillas y me quedé intrigada, con ganas de saber más.

Sentir y conocer tus emociones escuchando al cuerpo. El focusing es una de las herramientas de las que hablo en el ebook  “10 herramientas para afrontar el duelo” que te regalo si te subscribes al blog desde la versión web (por razones técnicas es así, accediendo desde un ordenador o seleccionando esa opción “ver versión web” si me lees desde el móvil).

Para escribir sobre el focusing y darlo a conocer a todos los que lo podáis necesitar escribí a Beti Costillas para pedirle permiso. Y ella no sólo me lo dió sino que se ofreció a regalarme su tiempo para charlar sobre esta cuestión, pues le pareció muy buena idea difundirlo. Ella trabaja principalmente con personas que padecen cáncer, pero esta herramienta es muy efectiva para todo tipo de sufrimiento que pueda aliviarse conectando con las emociones.

Beti me dijo “No te quedes en los términos, en las palabras, en lo que parece complicado de entender o aplicar del focusing. Si tenemos que simplificar al máximo, podríamos decir que focusing es conectar con las emociones a través del cuerpo, del tacto, de lo sentido. Por ello hay un ejercicio muy sencillo, al alcance de todos, que se puede realizar. Se trata de estar presente, concentrándote simplemente en el tacto, en lo que percibes sensorialmente, estando descalza caminando por la arena de la playa o sobre el cesped. Si no vives cerca del mar, o no puedes ir a un parque, trata de recrear estas sensaciones en tu propio hogar con una maceta aunque sea”.

 

Esto inmediatamente me hizo recordar algo muy intenso que viví cuando estaba preparando el encuentro de duelo que llevamos a cabo en Madrid el pasado 10 de Septiembre.

 

Estaba en la playa, feliz con mi familia, disfrutando del primer verano al lado del mar de Violeta, mi bebé arcoíris y sin embargo, de pronto, en un rato que me quedé sola, tumbada sobre la arena frente al mar,  comencé a llorar muy fuertemente y a liberar un viejo sentimiento de culpa, además de una gran pena.
Me limpié, le di su espacio, fue muy sanador, aunque me pilló por sorpresa.
Creí que el hecho de preparar el material para el encuentro había removido algo en mí.

 

 

Pero el otro día, en una de las sesiones  de acompañamiento al duelo que realizo con algunas mamás, una de ellas me contó que ella tuvo una experiencia muy similar, también en una playa, también en uno de esos momentos de soledad.

Entonces recordé las palabras de Beti.

No es casual. Al estar solas, sin otras distracciones o estímulos, nuestros pies van pisando la arena, nos hundimos en ella, la arena rodea nuestros pies, como una caricia. Y aunque sea de un modo insciente, hay una sensación de conexión plena que desata emociones guardadas. El sonido del mar, quizá la brisa trayendo gotitas de agua a nuestro rostro, la inmensidad del oceáno… Algo te reconduce a tu interior y tu cuerpo habla al fin.

Cómo describe Beti Costillas el focusing:

“El Focusing es un método que permite una escucha profunda, amable y atenta
del propio cuerpo para aprovechar su sabiduría y hacernos conscientes de
cualquier experiencia que nos guía en nuestra acción.
Persigue aprender a pensar con el CUERPO y desde el cuerpo. Fomenta el
autoconocimiento, la calma y forma el carácter.
Focusing es estar atento a un sutil sentimiento corporal con un ligero
significado que cobra un sentido nuevo y claro que nos rodea y empuja a un
crecimiento continuo.
El Focusing es una manera de conducir tu vida y de aprender a vivir en
continuo presente, en gerundio.
Practicar focusing es practicar una actitud meditativa puesto que se pone en
práctica el ENFOQUE, y la ATENCIÓN es la habilidad básica que se utiliza.
Mediante el Focusing abordamos aquello que queda inscrito en nuestro cuerpo
en cada momento FELT-SENSE (sensación sentida), la huella somática. En
definitiva cómo vivimos los conflictos o las alegrías 8desde el vientre, el pecho,
la cabeza…).
Despertamos la CONCIENCIA SENSORIAL que nos permite tener
SENSACIONES, EMOCIONES, SENTIMIENTOS y PASIONES. Un ejemplo:
¿qué nos ocurre cuando escuchamos música? La sensación viene a través del
órgano del oído, la emoción la registra el cuerpo (felicidad por ejemplo) ya que
es la impresión debido a una reacción inmediata, y el sentimiento lo registra la
mente (alegría, vitalidad, paz…) y se caracteriza por ser un proceso cerebral y
laborioso. La pasión nos permite dar una direccionalidad al efecto de escuchar
música.
En definitiva la conciencia sensorial, el focusing, nos permite enfocar la vida
emocional desde una perspectiva vivencial”


Y gran parte de lo que estoy aprendiendo y compartiendo contigo, lo hago por haberme atrevido a probar, entre otras formaciones, el  coaching, tan denostado sin embargo por algunos.
La próxima semana, probablemente el jueves 1 de noviembre, ofreceré un taller online sobre el perdón y la culpa en el duelo y en la vida. Si te interesa, escríbeme a hola@elplanetadeoliviayvioleta.es


Sé inteligente, toma del mundo lo que te pueda servir para crecer, sin prejuicios pero con criterio, por supuesto.

Si te apetece conocer el coaching, te recomiendo el último curso de María Mikhailova, Self Coaching: 

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para diseñar la vida que te mereces.

Es una joya en todos los sentidos. Yo ya lo tengo y cada págima es un deleite. Para acercarte sin miedo, puedes descargar el primer capítulo gratuitamente y juzgar tú mism@.

El duelo es el inicio de un camino transformacional.
Todo el amor, toda la luz.

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