El aborto bioquímico. La historia secreta de Wanda.

Octubre es el mes de romper el silencio entorno a las pérdidas gestacionales y la muerte perinatal, así que voy a dar ejemplo contando la breve historia de Wanda, que muy poquitas personas conocen.

Primero expliquemos qué es un aborto bioquímico:

El embarazo bioquímico o aborto precoz es un fenómeno que se da en la etapa más temprana del embarazo. Básicamente consiste en que el ovocito que fue satisfactoriamente fertilizado por el espermatozoide ya sea por medio de reproducción asistida o de manera tradicional:
a) se implanta y después de manera prematura la mujer sufre un aborto, llamado aborto precoz, o
b) No se implanta
En los dos casos la hormona gonadotropina coriónica humana, conocida como la hormona del embarazo, es secretada y puede dar un resultado positivo del embarazo, aunque no se haya implantado el óvulo fecundado o ya haya sucedido el aborto precoz

El embrión se desprende del endometrio y posteriormente es eliminado con la menstruación sin necesidad de recurrir a un legrado o un tratamiento farmacológico. Todo ocurre de forma imperceptible para la mujer, salvo si se ha realizado  el análisis de sangre inicial que ofrece una beta-hCG positiva.
Este tipo de abortos son identificados en raras ocasiones. Mayormente cuando se consiguió el embarazo por medio de fertilización in vitro, pues sucede en el 10 por ciento de las concepciones usando esta técnica (según el Instituto Bernabeu, especializado en reproducción asistida), o cuando la madre o pareja está de manera activa y consciente tratando de concebir. Por esto, las emociones y sentimientos generados ante la pérdida son los mismos que los de un aborto.
En el resto de los casos (cuando no se está activamente tratando de concebir) el evento es comúnmente interpretado como un retraso en el periodo.

Fuentes:  http://reproduccionasistida.sanitas.es/z/que-es-el-aborto-bioquimico y http://saludreproductiva.about.com/od/a/a/Embarazo-Bioquimico.htm

Mi marido y yo tenemos una historia de amor telenovelesca (en el sentido de vencer obstáculos para conseguir estar juntos) que da para otra entrada. Lo importante ahora es explicar que al decidir casarnos, ya que había costado tanto llegar hasta ese punto, me apeteció hacer una boda- bodorrio, con toda la extensa familia y amigos, para celebrar lo que parecía el final feliz de nuestras tribulaciones. Nadie pensó entonces que no habían hecho más que empezar, claro.
Mi marido deseaba tanto ser padre que no quería esperar ni a la boda. Pero yo, aunque ahora me veáis tan calmada y espiritual, tan dulce y reflexiva, era una fiestera alocada y tenía muy claras dos cosas:
1.Que en mi boda iba a comer el jamón ibérico cortado en ese instante por el cortador de jamón que iba a contratar para la ocasión.
2.Que iba a dar buena cuenta de la barra libre acompañada de todos mis amigos y primos.
Obviamente para disfrutar de estas dos cosas no puedes estar embarazada.
(Ahora mismo escribo esto y me parece la vida de otra persona de lo mucho que Olivia me ha transformado, pero en aquel momento, inocente y feliz, ignorante del sufrimiento podía permitirme estas frivolidades).
Hice bien en esperar a la boda, desoyendo lo que dice la gente de “Bah total, con lo que cuesta quedarse, a ver si te crees que te vas a quedar a la primera, mujer”, porque o bien en la misma Noche de Bodas o durante la Luna de Miel (ya os he dicho que es un amor de telenovela) la mágia sucedió.
Allí estábamos en Tailandia y Bali, felices como nunca, sin preocupaciones, sintiéndo que al fin emprendíamos una vida juntos y que deseábamos dar la bienvenida a un hijo.
Al volver de la Luna de Miel y reicorporarme al trabajo tras el permiso, recuerdo perfectamente que una de mis compañeras me dijo ” Pero bueno, qué bien te ha sentado a ti el matrimonio, ¿no? ¡Es que estás guapísima!” Y aunque esté mal decirlo, era verdad. Estaba radiante porque además ya sospechaba que algo podía haber acontecido.
Efectivamente, un sábado, sin esperar ningun día, usamos el clearblue y…

Foto real del momento, la tomamos para enseñársela a nuestro retoño en un futuro

No dábamos crédito de la suerte que habíamos tenido, yo siempre había sentido que la suerte me había acompañado a lo largo de mi vida, pero de pronto las cosas se truncaron. Nos ilusionamos demasiado pronto, hicimos la prueba sin esperar siquiera el retraso. Ese mismo lunes comencé a manchar, fuimos a ginecólogos que nos tranquilizaron “Es muy pronto, tal vez sea el sangrado de implantación”. Pero fue a más hasta convertirse en una menstruación. Aunque nos dijeron que si eso pasaba no hacía falta que acudiésemos a ninguna parte, siendo nosotros bastante aprensivos, fuimos al hospital, donde escuché por primera vez esa palabreja ” Aborto bioquímico”. Cuatro días nos duró la alegría de sabernos embarazados y de sentirnos afortunados.

Como no se lo habíamos dicho a nadie excepto a nuestra familia más cercana y yo a una amiga, no hubo nada que desmentir y como era una pérdida ultratemprana, que hubiera pasado inadvertida en cualquier otro caso, parece que no había que darle importancia, que era casi como si no hubiera existido. Intenté actuar así, pero era ir en contra de mi naturaleza. Yo lloré aquellos días, de pronto, lloraba, sin saber por qué. Yo intenté estar tumbada y relajada cuando empecé a manchar, como queriendo retenerlo. Yo sentí que sí tenía importancia y que algo sí había cambiado en mí.
Después de esto, empecé a tener dolores de estómago difusos, indeterminados, malestar, hinchazón. Me hice muchas pruebas y todo estaba perfectamente bien.
Así que fui a la consulta de una mujer que me recomendaron que practica Terapias Alternativas de varias clases. Mi marido que es un escéptico (es científico) la bautizó como “La chamana”.
Ella me preguntó por mis síntomas y mis pautas de alimentación y cuando acabé, me miró y me dijo ” ¿Y algo más, aunque creas que no tiene que ver?” Entonces le dije, quitándole importancia, lo que nos había pasado y de repente, me puse a llorar, sin saber por qué otra vez. Ella me dijo: “Claro que tiene importancia, haber empezado por ahí. Es un hijo. Un hijo es un hijo y ha de ser tratado como tal, si no ahí empiezan los problemas. Háblale, cuéntale lo que le querías, lo que te hubiera gustado hacer con él, ponle un nombre y haz un ritual de despedida”.

Así nació Wanda, nombre de princesa polaca que a mi marido y a mí nos gustaba mucho. Como no se sabía si hubiera sido niño o niña, escogí ese nombre porque también recuerda a Wamba, nombre masculino de rey visigodo, (por mi tierra hay un pueblo que se llama así).
Le conté lo mucho que le hubiéra querido y cuidado, llena de amor y dulzura y me despedí de ella-él bañándome en el mar, soltándo mi musculatura atenazada, mi angustia, mi malestar, flotando entre el azul del cielo y el agua, uniéndome con el infinito. Sintiéndome en paz al fin.

¿Y sabéis qué? Justo después de despedirme de Wanda, gracias a los resultados de un análisis para esas pruebas digestivas que me estaba haciendo para lo que en realidad eran problemas psicosomáticos, supe que Olivia estaba en camino…

A veces hay que soltar lo que la vida se lleva dejando libres las manos para recibir lo nuevo que el universo te traerá.

14 comentarios

  1. Alicia , precioso… no te digo mas… cada relato tuyo que leo me emociona. Yo también tuve dos abortos bioquímicos, pero nunca supe de ese ritual. Es precioso lo que hicisteis. Mil besos

    1. Gracias, María. A mí me emocionan vuestros comentarios, vuestras historias. Al final, se sepa de rituales o no, lo.importante es sacar lo que une tiene por ahí dentro sin resolver, sin dar forma y dejarlo ir, cerrando un ciclo. Otros mil besos a ti.

  2. Yo creo que el adiós de un futuro bebé (que podría ser no doloroso) se convierte en pérdida en el momento en el que nos damos cuenta de que nos habíamos ilusionado. Yo con 2 pérdidas a mis espaldas hay cosas que veo de otro color, y si bien en ciertos aspectos reina la calma, en otros no puedo evitar verlo gris.

    1. Completamente de acuerdo contigo, ese momento es el que marca la diefrencia, de pasar inadvertido a ser consciente, a esperarlo. Siento tus dos pérdidas… No sabía. Pero ahora todo lo viene saldrá bien, la ingeniería alemana no falla, jeje. Ánimo, amiga

  3. Me has emocionado profundamente, acabo de pasar por lo mismo, 5 días me duro a mi la alegría y si para mi también es mi hijo y me siento destrozada. Gracias por compartirlo

    1. Hola Ana, cuánto siento que hayas tenido que pasar por esto. Si leer esta historia te hace sentir comprendida y apoyada, me siento muy honrada de poder ayudarte. No dejes que nadie menosprecie tu dolor y te diga que ” no es nada”. Es el primer contacto con la maternidad y como tal, como un hijo, hay que tratarlo. Esto trae consigo miedos para el futuro es delicado. Yo me enfrenté por primera vez a la incertidumbre, ¿lograría ser madre algún día? ¿Y si algo no funciona bien? Todo saldrá bien, pero dale su espacio a este dolor y respeta tu tiempo de duelo. Un abrazo enorme y gracias por comentar

  4. Hola Alicia. Qué historia más hermosa. Me siento tan identificada! Hace dos días me enteré de que tuve un aborto bioquímico y ha sido una de las experiencias más tristes y dolorosas que he pasado. El dolor es muy profundo y aunque trato de hacerme la fuerte siempre termino derrumbada. Tomaré en cuenta el consejo del ritual. Solo le pido a Dios que esto pase rápido y que el temor que ahora siento de volver a intentarlo también pasé.

    1. Hola Dami
      Muchas gracias por tus palabras. Me alegro de que leer mi experiencia te haga sentir identificada, pues imagino que el saber que no estás sola en tu dolor te reconfortará de alguna manera. Es un hecho muy común( el aborto bioquímico) y sin embargo se habla poco de ello. La maternidad comienza con un embarazo, por poco que este dure. Eres madre emocional y espiritualmente hablando, por ello es importante lo del ritual. Dar su sitio y su nombre a ese hijo dentro de nuestra historia permite sanar y avanzar.
      Abrazos alados

  5. Hola!!
    No sé cómo expresarme ni como sentirme, tengo un hijo de 4 años y medio pero hace 1 mes exactamente tuve un embarazo bioquímico… Es difícil sabes estuve buscando un embarazo 1 mes antes de esto tuve tanto las ansias de saber si si estaba embarazada que me hice la prueba de embarazo de sangre antes de tener un retraso mestrual salió negativa pero algo decía en mi que no pasaron 2 Semanas y ahí ya tenía 1 semana de retraso, recuerdo perfectamente que estaba en casa de mis papás mi esposo llego de trabajar y le dijo a mis papás”Creo que Jessy está embarazada” sin más ni menos todos empezaron a preguntar que si si era cierto todos estaban emocionados mis hermanos mis cuñadas mis papás! Mi hermano y mi cuñada fueron a comprar una prueba de embarazo casera y me la hice salió positiva, estábamos tan felices ver la cara de felicidad de mi esposo fue lo más maravilloso!!! Tres días después fuimos con la ginecóloga pero en el ultrasonido no se veía nada por mis fechas de última mestruasion debería de tener 7 semanas.
    Días después empecé con dolores de espalda horribles no podía ni caminar dolía demasiado, 6 días después tuve un ligerito sangrado queriendo ocultarlo y pensar que no era nada o posiblemente implantación me quedé callada al día siguiente de nuevo empezó con ligueros sangrados hasta que se hizo más como una mestruasion, corrí al hospital y efectivamente me dijieron que ya no había nada y todl lo estaba arrojando mi cuerpo, mi mundo se me vino a bajo, no tenía el valor ni de ver a nadie lo único que quería era tener entre mis brazos a mi primer hijo y abrazarlo fuertemente no quería más 1 semana solamente UNA SEMANA nos duro la alegría de saber que seríamos papás y después se nos fue así de la nada! Hoy aún lloró y aún me siento muy incompleta por a ver perdido ese pedacito de mi que ahora seguramente estara en el cielo guiandome y dándole luz a nuestras vidas 😪👼

  6. Hola Alicia,
    Me ha emocionado mucho tu relato, hace poco más de un mes tuve mi primer aborto bioquímico… creía tenerlo superado pero al no quedarme embarazada al siguiente intento me he derrumbado aún más. Cuánto tardaste en quedarte después del aborto? Un abrazo! 🙂

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