El nuevo embarazo. Cuándo sentí que estaba lista. Planeta Violeta

El miedo sirve para protegernos de la muerte, pero carece de sentido cuando nos protege de la propia vida.

A esta conclusión llegué transcurridos unos cinco meses de la muerte física de Olivia. Este pensamiento me dio libertad para abrirme al deseo de volver a ser madre.
El proceso hasta llegar a este punto fue muy intenso.

¿Cuándo me sentí preparada para dejarme mecer por la vida y para confiar?

1.-Cuando llegué a ese punto del duelo en que el amor pudo más que el miedo, (sin que éste desapareciese del todo, confieso).

Cuando ha muerto tu bebé es lícito y lógico  tener miedo a un segundo embarazo. No me extiendo aquí sobre esta cuestión porque tiene sus propias entradas: (I) Estrategias contra el miedo en el nuevo embarazo. Primer trimestre. Planeta Violeta,
(II) Estrategias contra el miedo en el nuevo embarazo. Segundo trimestre. Planeta Violeta,
(III) Estrategias contra el miedo y la ansiedad en el nuevo embarazo. Tercer trimestre. Planeta Violeta.

Sobre amor y miedo, dejo esta reflexión del maestro Osho extraída de el blog de Merce Castro

 

“El amor no es una relación. El amor es un estado; no tiene
nada que ver con nadie más. Uno no se enamora, uno es amor. Por supuesto, si
eres amor estás enamorado, pero ése es el resultado, la consecuencia, pero no
el origen. El origen es que eres amor.
¿Quién puede ser amor? Evidentemente, si no eres consciente
de quién eres, no podrás ser amor. Serás miedo. El miedo es exactamente lo
contrario del amor.
Recuerda que el odio no es lo contrario del amor, como la
gente piensa. El odio es amor al revés, no es lo contrario del amor. Lo
contrario del amor realmente es el miedo. Con el amor te expandes, con el miedo
te encoges. Con el miedo te cierras, con el amor te abres. Con el miedo dudas,
con el amor confías.
Con el miedo te quedas en soledad. Con el amor
desapareces; se desvanece la cuestión de la soledad. Si no existes, ¿cómo te
puedes sentir solo? Entonces, estos árboles, los pájaros, las nubes, el sol y
las estrellas están dentro de ti. El amor es cuando conoces tu cielo interno. “

2.-  Cuando conseguí llegar a un estado de  paz y armonía absoluta con Olivia ,

 

Llegó un momento en que sentí que no había conflicto entre
amarla a ella inmensamente y amar igual a un nuevo hijo , exactamente igual que
cualquier buena madre de hijos vivos no hace distinciones entre ellos en su
corazón, porque el amor es lo único que compartido no se divide, se multiplica.

 

Por supuesto hasta alcanzar esa paz necesité un tiempo de
dedicación exclusiva a Olivia.
Durante ese tiempo, si trataban de consolarme con
la frase ” No te preocupes, eres joven, tendrás más hijos”, me
molestaba
un poco (o mucho) porque no se trataba de tener más hijos, se trataba
de la ausencia de MI HIJA OLIVIA, a la quiero con toda mi alma, a la que no puedo volver a
ver ni abrazar en esta tierra y ella no es reemplazable por ningún otro niño, esa pena no me la quitará ser madre de otro bebé. El vacío que ella deja no lo llena
nada ni nadie.

Pero paulatinamente, a medida que avanzaba mi elaboración del duelo,  intuí que todo empezaba a estar en su sitio, que podría estar lo suficientemente feliz  para
cuidar y amar a un nuevo bebé si llegase. Un hermanito/a para Olivia, todos unidos, cada uno en su lugar. Por eso yo no sentí culpabilidad por querer volver a ser madre.

Sin embargo, sé que es natural que aparezcan sentimientos de culpabilidad por desear un nuevo embarazo.  Si te sientes culpable por querer tener otro bebé  piensa que NO vas a querer menos a tu bebé anterior por eso, ese bebé siempre tendrá su sitio.  Pero tienes derecho a ser feliz y a volver a ser madre. Negarte esa posibilidad sería mantener una especie de lealtad mal entendida al bebé anterior.

El bebé que se fue ha de ser una presencia benefactora. No tiene sentimientos terrenales negativos como enfado, envidia o sentirse desplazado. Eso lo proyecta tu mente. Si hay un alma, no concibo una más limpia, generosa y llena de luz que la de un bebé fallecido, incapaz de hacer el más mínimo mal, amor en estado puro.

Y así llegó Violeta a nuestra vida, tan pronto como ella quiso, sin planes, sin plazos ni esperas, simplemente cuando fuimos capaces de volver a abrirnos a la vida, la vida nos hizo este regalo. Violeta nos honró eligiéndonos para ser sus papás.
Al tiempo que soltábamos los globos en memoria de Olivia en El día del recuerdo, organizado por Umamanita, una nueva vida crecía en mi interior, como confirmé justo al día siguiente.

La vida fluye, si no soltamos el globo para que vuele más y más alto hacia el cielo, no tendremos las manos libres para asir lo siguiente que la vida nos quiera traer.

 


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