Miedo, superstición y decisiones difíciles en la última semana del nuevo embarazo. Planeta Violeta.

Esta entrada será publicada cuando la pequeña Violeta esté en nuestros brazos, sana y feliz, pero fue escrita entre el 14 y el 25 de Mayo.

¿Por qué publicar en diferido? Porque en el miedo a veces también hay un componente supersticioso:  no queremos verbalizar nuestros miedos por miedo a que se cumplan, lo cual es “el colmo del miedo”, pues no nos permite desahogarnos.
También prefiero que se lea después del feliz acontecimiento para no preocupar inútilmente a familia o amigos.

Día 14 de mayo.
Ya sólo escribir esta entrada (incluso sin dar al “publicar”) está siendo costoso, porque estoy reconociendo que a veces me invade el peor de los miedos, pero me animo a hacerlo pensando que muchas mamás estarán pasando por la misma situación y probablemente, leer este post y sentirse identificadas puede aliviarles a ellas de los suyos.

Se acerca el momento, estoy en la recta final.
Y a pesar de toda la confianza, fuerza y optimismo, he de confesar que el miedo hoy tiene una fuerte presencia.

Ha habido un detonante. Brevemente explico que desde el fallecimiento de Olivia, debido a una Transfusión Feto-Materna, hemos consultado a seis ginecólogos distintos sobre el tema (entre ellos, una doctora con una publicación específica sobre la TFM y un médico de cierta relevancia en la Comunidad de Madrid).  Los especialistas consultados pertenecen a diferentes hospitales y equipos. Todos nos dijeron que :
-Es un accidente obstétrico, algo fortuito.
-No hay evidencias de recurrencia en posteriores embarazos (sólo había uno o dos casos reportados en la literatura médica).
-No hay factor genético, ni causa conocida, ni medidas de prevención, ni forma de evitarlo cuando la transfusión es masiva y aguda (si se produce paulatinamente sí se pueden encontrar síntomas de anemia fetal observando con doppler el flujo de las arterias cerebrales).
-No necesitábamos hacernos ninguna prueba complementaria de cara a un futuro embarazo.

Sin embargo, he sabido muy recientemente que en otro caso muy semejante al nuestro,  aunque en primera instancia les dijeron exactamente lo mismo, después, en una consulta privada, a la mamá sí le practicaron unas pruebas de las que a mí nadie me ha hablado. (Aprovecho para agradecer de corazón a esta mamá estupenda su buena disposición, amabilidad y cercanía)
Y ahora que planteo el asunto a los médicos que me tratan o me han tratado, me contestan o bien que no es necesario hacerlas y que no me preocupe, que además ahora no se podrían realizar porque algunas saldrían alteradas  o bien que sí estaría bien hacerlas pero para OTRO embarazo.
Esto me genera por momentos una gran inquietud, miedo y lágrimas porque el embarazo que está en curso ahora es el de mi niña Violeta y es muy difícil llevar este último tramo  con tranquilidad pensando que hay algo más que se podría haber hecho para descartar posibles problemas.
Aunque por supuesto he solicitado dichas pruebas (empecé a hacer gestiones el mismo día que tuve la información), ya estamos tan cerca del final del embarazo que sencillamente para cuando me atiendan y obtengan los resultados, (que además parece que en parte no serían válidos), mi bebé ya practicamente habrá nacido.

Día 25 de mayo.
Visita al doctor que recomendó las pruebas a la mamá cuyo caso es similar al nuestro para conocer su opinión.
Le extraña que no analizaran la placenta tras la cesárea de urgencia, pues eso hubiera podido aportar una valiosa información sobre el caso de Olivia, aunque parece ser que su diagnstico estaba muy claro y por ello no estimaron necesario hacerlo.
Nos dice que hubiera estado bien hacerme las pruebas de trombofilias antes de quedarme embarazada  de nuevo y que las pruebas genéticas son interesantes para descartar posibles causas de la Transfusión Feto Materna, aunque los resultados ya llegarán cuando Violeta haya nacido.
Después, mira minuciosamente a la niña, la placenta y mis arterias uterinas, (esto último por cierto no lo había hecho nadie hasta hoy) y nos dice que todo está perfecto.
Termina diciéndonos que él tiene otra opinión distinta a la del resto de ginecólogos y que una cesárea ahora, en la semana 38, aún sin cumplirla  completa sería la mejor opción, que no hay necesidad de arriesgarse y esperar más.

¿Qué hacer?
Los demás ginecólogos afirman que no es conveniente extraer al bebé antes de cumplirse la 38 y que no hay ningún motivo ni riesgo objetivo para hacerlo.
Nos desaconsejan que saquemos a Violeta antes porque puede tener consecuencias en ella, como distres respiratorio.
Por otro lado, esperar representa una angustia infinita, pues nadie sabe porqué causa se produce la Tranfusión Feto Materna y nadie puede asegurarte que no se vaya a volver a producir , por muy improbable que sea. Este último ginecólogo tiene muy claro que él haría la cesárea ya.
La decisión es muy, muy difícil.

Estamos a una semana de la fecha de la cesárea programada.
Cómo escapar de los pensamientos circulares que ahora me atrapan, que forman parte de viejos esquemas mentales y que vuelven a presentarse en estos momentos de gran tensión.
Espero que todo lo aprendido en este tiempo me sirva para encontrar el modo de frenarlos y que la terapia de escribir este blog surta su efecto.
Ahora, sin embargo, he de reconocer que incluso haciendo uso de todas las herramientas que recopilé en las entradas (I)10 Estrategias contra el miedo en el nuevo embarazo. Primer trimestre. Planeta Violeta ,
(II)10 Estrategias contra el miedo en el nuevo embarazo. Segundo trimestre. Planeta Violeta ,
y (III) 10 Estrategias contra el miedo y la ansiedad en el nuevo embarazo. Tercer trimestre. Planeta Violeta,
no soy capaz de serenarme completamente.
No quiero tomar una decisión desde el miedo…

La última de las estrategias anteriormente citadas es CONFIAR.
En el fondo de mi corazón sé que todo saldrá bien. Al igual que hay irracionalidades y supersticiones “atemorizantes”, si no me dejo dominar por el miedo y escucho mi voz interior, si sigo mi luz, entonces tengo la certeza de Violeta estará con nosotros para el resto de nuestra vida. Libre de miedo, puedo  escuchar lo que el universo me dice, ver las imágenes que me envía, recibir todas las señales que indican un final muy feliz.

Sé que, cuando leáis estas líneas, nuestro único sueño se habrá cumplido y lo habremos compartido con vosotros.

8 comentarios

  1. Por la publicacion de esta entrada entiendo que Violeta ya esta con vosotros. ¡Enhorabuena! Espero que tenga una larga vida junto a vosotros, seais muy felices y que su hermana Olivia le ayude siempre a caminar por esta vida. Un beso muy grande para los cuatro

  2. Enhorabuena!!!.El arco iris ha salido.Es tiempo de ser solo felices,sin miedos,sin preocupaciones y sin lagrimas….bueno,lagrimas de felicidad sí. Un besazo a los cuatro. Laura.

  3. Qué ilusión recibir vuestros comentarios de enhorabuena y bienvenida a Violeta. nada le "infla" mása una madre que ver que sus hijos son queridos y apreciados también por los demás. Hemos ido compartiendo nuestra historia, nos hemos encontrado en el camino y ahora siento que esta meta la hemos cruzado un poco todas.
    Besos a todas y gracias de corazón

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