Sobre mí

Hola, soy Alicia Acuña, mamá de una estrella, Olivia y de un arco iris, Violeta.

Acompaño emocionalmente a mujeres en situaciones de pérdida relacionadas con la maternidad: duelo gestacional y perinatal, maternidad tras la pérdida,  infertilidad, interrupción voluntaria del embarazo y a mamás sin red (expatriadas, desarraigadas o de dedicación plena 24/7).

Te puedo ayudar a través mi formación en  terapia individual en duelo, en inteligencia emocional, mindfulness y coaching estratégico, ofreciéndote técnicas de gestión emocional, alternativas de pensamiento, escucha activa, relajación, visualización, etc. Pero lo que verdaderamente me avala para acompañarte con el alma es mi propia experiencia de resiliencia en una maternidad que se inicia con una pérdida gestacional temprana seguida del embarazo, nacimiento, muerte y camino transformacional del duelo por mi hija Olivia y posteriormente el valiente embarazo tras la pérdida y la maternidad arcoíris con Violeta. En la actualidad soy una mamá sin red (expatriada y en dedicación plena a la crianza), un nuevo reto de aprendizaje en mi maternidad.

Mi misión es recorrer a tu lado un camino de regreso a la vida, mostrarte cómo es posible renacer tras el duelo, del vacío a la plenitud. Te aseguro que es posible.  Y si eres una mamá sin red, quiero enseñarte cómo despertar tu fuerza latente para  vencer los obstáculos vitales que impiden tu felicidad.  Quiero darte las herramientas para que te adueñes de tu vida y alcances la mejor versión de ti misma en cualquier lugar.

Deseo que te sientas sostenida, abrazada, escuchada, aliviada, reforzada, impulsada. No tienes porqué transitar estos tortuosos senderos sola. Mi sueño es reparar tus alas rotas para ayudarte a volar por ti misma.

Siempre he tenido una capacidad de empatía extraordinaria y un  genuino interés por los problemas de los demás. El alma humana es un territorio fascinante que nunca me canso de explorar. Tal vez por eso amo tanto una de sus expresiones: La literatura. Así, me licencié en Filología. Más tarde, mi deseo de conexión y contribución me llevó a la docencia. La historia personal de cada alumno, especialmente la de aquellos más vulnerables, me importaba mucho más que los contenidos académicos. Esto a veces me originaba malestar, pues sentía que desde la posición que ocupaba no podía ofrecer lo mejor de mí.

Cuando nació Olivia, cuando la  acuné en mis brazos en la transición a su sueño eterno, mi vida cambió para siempre.

Cerca del primer aniversario de su partida y felizmente embarazada de mi segunda hija, Violeta, comencé a escribir mi blog para intentar aliviar el dolor de otras madres mientras yo misma renacía tras la enorme pérdida, creando un yo más fuerte, generoso y agradecido, más conectado con el sufrimiento y las alegrías del mundo.

Desde entonces he recibido el agradecimiento de las madres a las que he ayudado, bien sea a través del blog, del acompañamiento individual o de los talleres,  he aprendido con ellas lecciones de valor incalculable  que ahora pongo a tu disposición junto con todas las herramientas que me da mi formación:

Terapia individual en duelo (Fundación Mario Losantos del Campo), Mindfulness (Monash University), Experta Universitaria en Inteligencia Emocional (Universidad Internacional de la Rioja), Coaching Estratégico (Academia de Coaching Estratégico  T.F). 

No soy doula.

Todo en nuestra existencia es cuestión de decisiones. Es verdad que hay hechos que la vida nos impone, sin embargo es finalmente potestad nuestra decidir qué hacemos con lo que nos ha sido dado.

Yo decidí que el legado de Olivia y las poderosas enseñanzas del duelo no podían perderse por la fuerza de viejas inercias. Aposté por un proceso de coaching que culminase mi propio camino transformacional y permitiese que toda la luz de Olivia brillara en mí.  Apliqué  esa sabiduría sobre todas las facetas de mi vida. Mi experiencia como expatriada fue otra inmensa oportunidad de aprendizaje y crecimiento.

Finalmente, me di cuenta de que si mi vida había cambiado hasta el punto afirmar que soy más feliz ahora que antes, quizá había llegado el momento de acompañar a otras mujeres en la búsqueda de su propia felicidad.