Un año de maternidad tras la pérdida I

Hace justo un año escribía esta entrada en la que  compartía varias reflexiones en los días finales de mi embarazo.

Al final de ese texto, felicitaba el día de San Isidro, prometiendo que al año siguiente vestiría a mi segundo bebé de chulapa madrileña.

Un año más tarde tengo a Violeta en mis brazos y nada me satisface más que cumplir esa promesa y celebrar la vida.

Feliz San Isidro.

Juntos los visibles y los invisibles.

El dolor a veces se mitiga, el amor siempre crece.
Muchos temas y muy profundos he de tocar en este balance del primer año de maternidad tras la pérdida, hasta la segunda parte, aquí quede la prueba de la promesa cumplida, un pequeño deseo hecho realidad, un hito en el camino.

 

 

6 comentarios

    1. Gracias, María! Qué importante ese avanzar y darnos cuenta de que aunque el dolor persista y el miedo aún viva, ya no estamos en el mismo lugar, ya los deseos se van cumpliendo y la vida triunfa♡

  1. Qué guapa tu niña! Me encanta leerte, sobretodo cuando veo que escribes que avanzas, que el dolor no es el mismo…algún día quiero escribirte eso yo también! Besos amiga!

    1. Gracias María! Y gracias por leerme y comentar. Este camino es largo y dificil, lleno de luces y sombras, avances y retrocesos. Todo lleva su tiempo, sólo hay que manetener la esperanza, aunque a veces no se encuentren las fuerzas, Ánimo y mucho cariño, amiga.

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